Feeds:
Entradas
Comentarios

_!

BUM!

-¿Qué ha sido eso?

-Una patada voladora en el pecho al ver su foto. Pero como si te la hubieran dado desde dentro, contra la cara interna del costillar, justo sobre el diafragma.

-Joder… ¿Y porqué? ¿Qué significa esto?

-Significa que te va a doler. Mucho.

_Testamento Vital

Bebes y te preguntas porqué se junta todo en la vida en paquetitos más o menos grandes, siempre llenos de cosas opuestas entre sí. Me miro al espejo, y mientras me pregunto de nuevo qué cojones ves en mí, me fustigo con miradas y me llamo imbécil, puto imbécil, y busco también algún que otro culpable sin éxito. 

Llegas a estar lo bastante borracho como para que las cosas que puedan pasar mañana no importen una mierda. Pero es solo una ilusión. Ya de camino a casa te persiguen esas dudas que ni con alcohol se pueden apagar, dudas baratas, pero al fin y al cabo son las que tienes y te conformas de alguna manera. O no. 

Me enciendo un cigarro y creo que me lo quitas, no lo recuerdo con claridad. Mando a tomar por culo a varias personas, no estoy de humor hoy para aguantar gilipolleces de nadie, bastante tengo con engañarme a mi mismo y dar traguitos cortos de esta basura que me está dejando un sabor imponente a mierda en la boca. 

Voy a dos millones o tres de pensamientos por minuto, y no puedo más. Realmente no puedo más, veo que me hundo al primer trago, y sinceramente, no me apetece, no tengo más fuerzas, para andar con tonterías así. Pero por otro lado, no me perdonaría en la puta vida dejar de hacer las cosas que HAY que hacer. No podría, en eso no puedo mentirme ni mentirte. Maldita sea.

Puedo reconocer el fracaso. Nunca, nunca viene solo. Si crees que algo es un fracaso, mira bien alrededor. Si todo lo demás es correcto, entonces estás ante un simple desliz. Además, a menudo suele encajar todo si lo miras bien. Claro que esto, no es algo que puedas intentar siquiera explicar a alguien. Está ahí para ti y ya está, es más, mejor que no abras la puta boca, no sea que encima la gente se lo tome a mal. 

Veo como ha cambiado todo en un año. Un mísero año de mierda, ha dado la vuelta a la situación por completo. Lo que antes era un punto de apoyo básico para el resto de cosas, la base sobre la que se sustentaba la motivación de cada día, aunque fuera poca, o mucha, o lo que sea, se ha podrido. Por completo, se ha deshecho en virutas, y luego ha cogido fuego, y ya no existe. Se ha Destruido. Y no parece que vaya a volver. El resto de cosas, el resto de puntos de apoyo, o bien se han alejado, o bien se han acercado, pero una casa sin cimientos… no vale para nada. Todo el mundo se ha girado ignorando esta mierda. Es más fácil así. 

Quizá yo he dado coletazos hasta que he conseguido llegar de nuevo al agua. O eso creo. No, no lo creo, joder, no lo creo, porque no es así. Y ves como ni siquiera te quedan 5 o 6 horas seguidas para poder salir a beber tranquilamente, mientras lees o escribes, o yo que sé qué cojones. Y apenas duermes por la noche, pero sí durante el día, y ves que te pueden despedir en cualquier momento, de tu trabajo, de tu casa, hasta de tu puta vida, y encima, tendrías que asentir con la cabeza. 

Y en esta caída, que aunque lo sea, se puede arreglar, claro está, y se hará por mis cojones, en este debacle sin sentido con todo el sentido del mundo, apareces tú -es un decir, ya que parece que lleves ahí toda la vida- diciendo que odias el puto humo del tabaco, pero que cuando yo te lo hecho a la cara, es una bendición de los cielos. Cómo debe sentirse un hombre cuando le dicen esto. Qué cojones puede alguien decirle a quien ha estado ahí para beberse un río o para sacar los cuernos cuando era preciso. Qué. 

Igual no le tiene que decir nada. Pf, yo que sé. Pero yo, en este testamento vital que me acabo de sacar de la manga, sí te quiero decir algo, dejar algo.

Te dejo mi más sincero agradecimiento.

Gracias.

No me gustan

los suelos de azulejo.

Bajo los pies descalzos de alguien desnudo, apremian a la huída

como el polvo que se mete donde no le llaman

y provoca un estornudo.

El ruido que haces descalza, andando

sobre el azulejo, 

Es Odioso.

Me hace sentir como si fueses a irte corriendo a cualquier otro sitio

liviana

dejando solo el vaho de las pisadas como un recuerdo

que duele una y otra vez

al mirarlo.

Y por más que lo intento

no puedo evitar escuchar

- y extrañar -, esos pisos de madera

que crujen siempre bajo los mismos pies

y en los mismos sitios,

retumbando

en mi cabeza.

 

-Oye, ¿Porqué está tan mal visto follar? Quiero decir, desde el punto de vista religioso etcétera, que se ve como algo sucio, algo impuro.

-Porque la iglesia sirve para organizar la sociedad, y claro, tiempo ha, todo era risa y jolgorio y se echaban polvos por doquier. Pero esto hacía que hubiera más hijos bastardos que longaniza, y claro, está muy mal visto socialmente no saber quién es tu padre, y no se corresponde con una sociedad organizada. Así que como tener los apellidos de tu padre y de tu madre mola, pues se criminaliza el acto que lleva a que mucha gente no los lleve. ¿No crees?

-No, precisamente fé no tengo demasiada. Nunca lo había pensado por ese lado. ¿No había café o algo?

-Sí.

_hemoglobine

Uno descubre en sueños que de sus mayores miedos, no puede escapar ni mientras esté dormido. 

#Bed Tales Seven: El metro, el pueblo, el polvo.

Una chica asiática, que no conozco, pero como si la conociera, se sienta a mi lado en las escaleras de una estación del metro, mientras esperamos a que llegue. Supongo que se sienta ella a mi lado porque yo no recuerdo haberlo hecho. Supongo que estamos esperando porque la gente parada en sitios raros no hace más que esperar a que algo llegue.

Las situaciones que empiezan hacia la mitad son la única forma de improvisar realmente. 

Ella es la amiga de una amiga, o quizá me lo esté imaginando yo todo para justificar lo que empieza a crecerme entre las piernas. No es que ello justifique gran cosa, pero como que dota a todo de una pseudoseguridad de no-se-qué. A mi amiga, sí que la conozco, pero esto no hace más que añadir nuevas incógnitas a la ecuación. 

La cosa es que hablamos en castellano, lo cual me hace sospechar que estoy soñando, porque no tiene nada ningún sentido. Encima ella se me acerca y me roza la cara levemente con sus labios, acercándose a la comisura de los míos. 

Falta escena. 

El jodido pueblo, tiene un brote de zombies. No sé nada. Sólo sé que estoy en el patio de casa con una rubia, y que tenemos una marcadora de airsoft enorme y una chimbera. Armamento pesado, fuck yeah.

Salimos fuera. Son zombis de esos que andan muy despacio, afortunadamente. Estoy durmiendo, joder, tampoco voy a hacerme correr más de la cuenta en sueños. Disparo a uno a lo lejos, lo cual lo hace huir lentamente hacia una casa que tiene la puerta abierta. Entra, cierro la puerta. No creo que sea capaz de salir. Aunque parece que sí de encender los fogones de la cocina. Ya hay 3 casas en llamas, me cago en Dios. Esto va a ser un problema.

Volvemos a la casa, parando en cada esquina y andando a pasos largos pero pesados, haciendo uso de todo el entrenamiento táctico del que carecemos. Al entrar al patio, hay allí congregadas unas 50 personas.

-Pero qué cojones es esto.

No obtengo respuesta. Organizo a la gente. Medio pueblo está en llamas. 

Al final de la tarde, por fin he conseguido bajar a los putos críos del tejado, y les he convencido de que es mejor no salir, por riesgo de infección. No sé porqué nos podríamos infectar, pero joder, es lo que ocurre siempre que hay zombis. 

Llegado un momento, salimos unos cuantos, esta vez con más armas, salidas de algún sitio de por ahí, y unos trajes bastante profesionales. Nos acercamos a una pequeña cuestecilla que lleva a la entrada de un caserón. En el asfalto, tirados de mala manera, hay unos 4 o 5 jirones de piel. Parecen caras, la piel arrancada de una cara, pero son mucho más grandes que una cabeza humana. 

Aunque parecen de plástico, echa un poco para atrás el verlas. Es asqueroso. Supongo que pertenecen a los zombies, y pienso que han entrado en otra fase evolutiva, o algo por el estilo. 

Como no podía ser de otra manera, en esta película de zombis hay un subnormal, que o bien es el primero en morir, o bien consigue que muera gente por su culpa. El individuo en cuestión, se acerca a una de las caretas zombi, y empieza a jugar con ella, a ponérsela en la cara, etcétera. 

Yo no doy crédito. ¿Soy la única persona que teme ser contagiada? ¿Qué cojones? Mis respuestas llegan rápido. Mr. Estúpido, ante las quejas de una rubia preciosa (no la de antes), coge el retal de piel y se lo restriega en el pantalón, por encima del coño. Comienza un forcejeo, en el que todos acabamos rodando como si fuésemos bolas de cartón piedra, por un camino de hierba seca y tierra que hay entre los muros de dos casas. No hay más de metro y medio de anchura, por lo que nos golpeamos continuamente. La rubia ha intentado zafarse del ataque con la careta quitándose los pantalones y las bragas. Bien hecho. 

Cae abierta de piernas, mostrando un pubis totalmente rasurado, llorando, y gritando que ahora iba a morir en poco tiempo por culpa de un gilipollas. 

En algún momento mientras intento asegurar el perímetro como un verdadero profesional, han decidido que ponerse a follar es la mejor forma de dar final a todo este despropósito. Madre mía. No sé como encuentro tiempo para el erotismo en un pueblo infestado de aberraciones y a punto de ser consumido por las llamas.

La otra opción es despertarme, pero tengo una amenaza zombi con la que acabar. 

 

 

Ya no sé con certeza si necesito a alguien para que me sujete el pelo mientras vomito. Quizá alguien para que me frote sobre la nuca mientras las últimas arcadas acaban de sacar toda esa mierda de dentro, escupiendo a medias saliva a medias ácido gástrico. 

Quizá necesite yo a alguien para sujetarle el pelo mientras vomita. Pensé una vez. 

Ahora ni lo uno ni lo otro, supongo. 

Uno rápido antes de salir a la carretera y conducir cagándome en Dios a cada metro, sólo por el placer de hacerlo. Y probablemente reviente un par de sillas también. 

Puedes sujetarme el pelo mientras mi pecho y estómago convulsionan, ayudado de una silla plegable, justo contra mi cabeza. Y ver como me caigo al suelo con un terrible chasquido de rodillas. Genial.

Al menos sé que mientras vomite, tendré los ojos cerrados, llorando por el poco hueco que quede para ver algo y evitar mancharme los zapatos, y no veré ni miradas, ni no miradas, ni nada de nada. Solo veré mi propia mierda, la mía y la de nadie más. 

Y ahí, hace tiempo que no se oye a nadie toser para sacar los tropiezos que se quedan enganchados por la garganta.

_Órdenes

Lo que pasa cuando desestabilizas el orden es que acabas escribiendo en blogs que no son tuyos. El orden de las cosas es una fina membrana que se destruye al primer impacto mínimamente intenso que recibe. Como un himen castigado por paseos a caballo o accidentes de bicicleta.

O por la primera vez que follas. Es lo que tiene ordenar tus ideas, que poco a poco fluye la mierda previamente clasificada. Qué cosas. Pues eso, en verdad le digo que estando hablando sobre un futuro próximo y sobre un más que arrepentible pasado, las cosas salen y dices: coñe. Si va a ser que me lo busco yo solo todo. Qué cosas, de nuevo, oiga.

O, si no los busca él solo, al menos su campo gravitacional atrae especialmente a ese tipo concreto de satélites. Satélites sutilmente desequilibrados. De una composición más compleja que la media. Cuya tendencia a implosionar es siempre mucho, muchísimo más difícil de mantener bajo control. ¿Sin embargo, quién quiere una aburrida bola de roca? ¿Por qué quedarse con un inmutable pedrusco cuando volátiles cuerpos gaseosos llenan tu vida de emociones y peculiares batallitas que contar?

Porque, claro, toda esa mierda, se hace con el propósito de contarla después. Si no, ¿para qué? ¿Para qué iba, el jóven y mediocremente apuesto especimen a exponerse a tal peligro, a tal grado de desgaste mental, si no fuera para poder después contárselo lastimosamente a sus congéneres y sentir la cálida mano de la compasión recorriéndole el lomo? Pues yo digo, desde mi privilegiada posición de comandante del absurdo: NO. NO. NO.

Reivindiquemos, pues, el derecho a criar pequeños gremlins emocionales con el único propósito de verlos desarrollar sus manías, cualesquiera que sean (persecutoria, obsesiva, autodestructiva). Arrojémosles baldes de agua a medianoche por el simple amor al arte, el arte de destruir el orden. Su orden. Nuestro orden.

Oh, amado orden descompuesto. Cuán anhelado eres durante el barbecho de tu germen destructor. Knull kompis para todos. Para todas. FOLLEMOS. En verdad, es justo y necesario. Culogordo. Eso le diría a una mujer de cuyo culo lo pensara. Y no: “Tienes un culo bonito”. Tan cierto es esto como el declive al que sometemos nuestras relaciones por culpa de un entorno, del cual a menudo formamos parte. Qué cosas. Somos parte del problema. Quién iba a decirlo, oiga.

Así como somos lo que comemos, también somos los bares a los que vamos. Los conciertos en los que agitamos la cabeza, la ropa que decidimos probarnos, la película por la que aceptamos pagar. Y también el tipo de situación “Oh no la he cagado” en la que nos embarcamos. “¿Qué tipo de declive le pongo hoy?” “Póngame uno rápido y doloroso, hoy me siento con ganas de escribir en el blog” “¿Está usted seguro? Nos ha llegado hoy un hastío alargado durante meses, en lonchas, muy bueno” “No, no, rápido y doloroso, gracias”.

Así que ahí estaba yo de nuevo, hincándole el diente a una maravillosa y esperada dosis de decadencia. Ñam. Oh, sí, casi puedo sentir el teclado bajo mis dedos, tenuemente humedecido por el fenómeno de condensación que se da en la lata de cerveza de la que bebo a intervalos cada vez más cortos. Sí, joder. Esta mierda es buena. Es desgracia en estado puro. Y mañana habré muerto, o no. “Pero, recuerde. No se admiten devoluciones, caballerete.”

Es inútil hacer creer a nadie (y triste intentar colárnosla a nosotros mismos) que nos metemos en pantanos sin querer. El orden de las cosas, cual himen cósmico que se regenera cada día, reconstruye la madeja de nuestra vida y nos devuelve al camino. “Caminad, pequeños, caminad. Arrojaos por aquella cuneta de ahí. Es lo vuestro”.

Y, de todas formas, quién iba a poder resistirse a formar parte de una película o de una canción alguna vez. Ya claro. Alguna vez. Pero no todas las veces. ¿No?

Esto es un Live Post escrito por Elster y Theuc.

_Hielo

Uno está un tiempo sin escribir ni nada de eso, pero en realidad no se da cuenta de lo que hace. Luego ve algo que no está bien y entra al blog para corregirlo, y dice, joder. A ver si voy a estar de buen humor y todo, que hace 2 semanas que no encadeno más de 10 palabras seguidas.

A ver si vas a estar contento y ni te has dado cuenta. 

A ver si te vas a estar resistiendo a ser feliz porque eres gilipollas. Lo que me recuerda, que detrás de todo gran hombre, hay una gran mujer que aguanta sus gilipolleces. Esto no se suele decir, porque queda algo feo decir algo tan bonito y después algo tan cierto. Es mejor mentir un poquito y asentir con la cabeza con aprobación nublada por Möet. O Don Simón, depende del día y eso. 

Ahora que digo cosas bonitas y cosas ciertas, pasas una bella tarde y ahí tienes tu certeza en la cara según sales, haciendo como que pasaba por ahí de vuelta de la panadería. Pero no.

Sobre todo me pasa y sobre todo me jode, que hasta que ciertas personas no lanzan una pequeña pista al aire, no soy capaz del todo de ver el cuadro completo. Luego ya sí, y de qué manera, pero antes no. Nada, ni una vaga idea. Lo cual es una putada, porque cuando alguien te dice tal cosa, es como una patada en los cojones con carrerilla. En el momento mismo no duele, pero en 30 segundos o así, eres mierda. Pues esto igual. 

En un absurdo test para ver si tienes algún trastorno mental, he dado positivo en casi todo. Hay que joderse, pero es que yo soy incapaz de mentirle a un test de esos, porque no va a ningún lado. Mentir a la gente sí que va a muchos sitios. Algunos de esos sitios te hunden para siempre. La mayoría no. La mayoría solo hace que te sientas estúpido y dependiente de todo y todos. Menuda gilipollez.

Y como digo, basta para mostrar algo brevemente para despertar la vocación oculta hacia lo mostrado. Ya sea un trastorno mental, o una copa de ron. 

Recuerdo hace unas semanas, cuando, la verdad, aunque todo era más o menos estable, también era patológico. No son grandes cosas, ni nada de eso, pero jode mirar alrededor y ver que, o bien lo que has construido está siendo derribado por otros, o bien lo que has decidido no construir te toca los cojones un poquito brotando con verdes tallos rojizos. 

Da igual, de verdad.

Ahora es tarde para todos los propósitos que tenía, o sea que habrá que hacer algo que se me da más o menos bien: improvisar. Cansa más, jode más, y a veces hasta te da bofetadas, pero hace que te corras con tanta fuerza que te duela la nuca, como una puta ballena en la ingravidez de un océano que a la vez la acoge y la atrapa. Vaya. 

Así que ahí estamos, perdiendo el tiempo a veces, ganándolo otras, y disfrutándolo o intentándolo al menos la mayoría. 

Pero, qué chorrada, ¿eh? A ver si vas a estar contento y ni lo sabes. Hay que ser cretino.

Gilipollas.

_Kinder

Hacía frío. De ese frío cabrón que sopla como un mamonazo enfurecido enfrente del Larrinoa. 2,25 nunca te sacarían de pobre ni de rico, decían. Pero al final, la verdad es que te ahorra unos 20 euros, o más, que no está nada mal. Atizando como atizaba se me ponían los pelos de punta con cada nueva gilipollez y con cada nueva flexión de brazo. Lo sentía. Era la llamada del retrete, de seguir el camino correcto, la línea correcta, la que ni se escribe, ni se lee, sólo se vive. Ya no gritan tanto.

Y el huevo sigue en el bolsillo, supongo que igual de amarillo que cuando lo metí ahí. Igual de hueco. No sé si el señor Kinder esperaba que se le diera ese uso cuando lo diseñó. ¿Cómo era…? Algo que sea nuevo, que esté bueno, y que sea una sorpresa. Je. Tiene cojones.    

El último trago de la botella me valdrá para tragarme lo que lleva deQUEREIS HACER EL MALDITO FAVOR DE ESTAR EN SILENCIO? En serio, Cultura Probase es bastante mejor que toda vuestra jodida imaginería de la hoquedad. Hoquedad Kinder Sorpresa. Hoquedad billetes de 50.

Sé a ciencia cierta que ahora mismo tiene que haber alguien metiendo líneas de código a una aplicación que mañana va a ser la polla con cebolla. Pero vamos a ver, almas de cántaro, ¿Porqué queréis ostias? Tiembla en el bolsillo de mi sudadera el spray de pimienta anti violadores, anti atracadores, anti gilipollas.

Pruébame. Descárgame. Escúchame. Evalúame, coméntame, préstame atención, míramemíramemíramemírame, yoyoyoyoyo, mimimimimi. Demasiada gente intentando hacerse un hueco a la vez, saturando el mundo de información. Sobra información. Sobran estímulos. De ahí el huevo Kinder. Hoquedad craneal. Sí. No más versiones demo. No más tienes-que-escuchar-este-disco, sabías-que-la-voz-la-procesaron-en-Viena, no más datos empujados a lo bukkake en mi sistema nervioso. Hoquedad de cacao con leche.

El mismo que toman los perdedores al llegar a casa. Un cacao con leche pfffff ¿y tú te haces llamar ser humano? pensaba que al menos serías capaz de afrontar tus decisiones, ya veo que no. Menudo fantoche. Ponme Deftones. Gracias, la próxima vez que quiera el tema oculto del disco de las caras B de algún grupo, vendré a este bar. Igual no te has dado cuenta, pero en la última hora, he pagado tu comida de 2 semanas. En tu trastienda huele a invencibilidad.

En la mía huele a Invencible. Nananananana murmuro (en realidad no, lo grito) para mí mismo para evitar convertirme en la baja conlateral de la conversación que tiene lugar en el baño que me dispongo a ocupar. Oseansaes, es como rollo como que yo ESTABA AHÍ SABES no sé si me lo tienes que decir pues o sea no sé pero vamos CON MI NOVIO DELANTE TÍO – claroclarotentiendo, claroclaro, ¿tienesunbillete?. Uf. Fuerafuerafueralargo. Entro. Plop, el señor Kinder se abre. Oh, cuántos colorines. Espero que el… hum… lo que sea que contenga el vaso que no he pedido (creo) sea suficiente para tragarme todo esto. Si no, siempre puedo abrir el spray anti gente que habla muy alto y pegar un buen lingotazo.

Vale, ha tenido que pasar. Algún gilipollas Y NO MIRO A NADIE, ha tenido que abrir un frasco de nitrito de isobutilo en este baño de UN JODIDO METRO CUADRADO. MÁS VALE QUE SE CALLE QUIEN QUIERA QUE ESTÉ DICIENDO QUE PAREMOS AHÍ DETRÁS. Tras contar una historia divertida, interrumpida hacia la mitad, violada hacia su parte trasera, dirigida hacia el puto hipotálamo, salimos y se oyen risas, y alguien recibe un puñetazo y se oyen risas, y alguien recibe un vaso en la cabeza.

Decido que mejor me alejo de ese tipo de cosas, no me gusta la violencia justificada, es como que nunca va a acabar, y a nadie le gustan las cosas que duran más de 3 minutos. Por algo somos la generación del videoclip y del plug in y del HOLA ALJIEN TIENE LIVRERIAS PACER MINIMAL y del Cómpralo Tú Mismo y del, joder, YA SÉ QUE HAY QUE CERRAR UNA PUERTA ANTES DE ABRIR LA OTRA, vale, vale, hala, sí, sí, gracias, gracias, hala, agur. Putos porteros. Les das el pomo de una puerta y se creen Patton. Por dónde iba. Ah, sí, todo fatal. Hm. Hoquedad fatal. Qué calor de golpe, coño. A ver si los colorines han tenido algo que ver. Los colorines siempre traman algo. Hm. Dirección del pensamiento errática, esfuerzos conscientes por mantener la coordinación, sensación de ligereza… a ver si va a ser que el señor Kinder me está por fin diciendo algo útil.

Que abren el bar de abajo dentro de un rato. Robo dos cubatas, le paso uno al de mi derecha. Un poco más bajo que yo, tampoco mucho. Chaqueta negra de traje cara. Camisa negra. Camiseta interior negra. Pantalones negros. Botas cremas. Te lo has ganado, campeón. Nos quedamos un rato más, alguien dice “¿Dónde está mi cubata?” Y me río tan alto que tengo que ir al retrete para no levantar sospechas y de paso meo. Bajamos, entramos, la gente está en stand by, conozco al camarero, nos lo deja todo más barato, la cola del baño dobla la esquina. Debe ser aquí. Aparece un tío con nariz de payaso vendiendo pegatinas y algo de la vieja química rusa. No queremos química, no hacemos trampas. Además he oído que ha violado a varias menores. Hay sorteo de anti-dog-spray, y tú tienes papeletas. Un montón de papeletas. Alguien cantaba eso cuando era    

f

E

/a serious error ocurred during the instalation of

AE
E

Hostias. Hostias HOSTIAS. Estoy aquí. No sé dónde es aquí. Vale, el bar. Sí. Joder. Qué ha sido eso. Tengo toda la ropa. No sangro. Nadie sangra. No hay nada roto, no se ha parado la música con un brusco frenazo del vinilo. No he hecho nada. Me he ido un rato. Eso no ha sido divertido. Señor Kinder, deje de hacer lo que sea que esté haciendo. Es una sorpresa y joder si es algo nuevo para mí pero no tiene nada de bueno.

La bondad es efímera, Lisa. Lisa Howtgarn, un apellido que me acabo de inventar pensando en cualquier cosa. Inventemos apellidos sajones que los ingleses no puedan pronunciar. Todo por el a pasar bien. Por amor al arte, que dirían los bohemios medias tintas que piden mucho y ofrecen poco. Vamos, como alguno que yo me sé, pero no está aquí, porque nunca está, así que… ¿como que son las doce de la mañana y que vais a cerrar? Señor mío, abierto o cerrado es TAN ambiguo, que no tendré más remedio que empHIJO DESPIERTA, HA LLEGADO LA ABUELA A COMER.

Maldición. Malformación. Malnutrición. Malfunción. Malabarismo. Malinowski. Sí, hombre, el que se casó con Lisa. Maldito Kinder. Si no fuera por tu deliciosidad chocolateada, no sentiría como si kilos de gusanos se arrastrasen por mis arterias. Cosa que, por lo que sé, podría estar ocurriendo. Más bien por lo que no sé. Hoquedad circulatoria. Me sabe la boca raro y tengo un espejo en la puerta del armario. Podría ser un comienzo.    

Por dónde comenzar. Parece que comí algo en el Larrinoa. Lo cual no es tan nocivo para la salud como aliñarlo antes con spray anti spam. Cosa que estoy casi seguro que hice porque el susodicho, tirado en el suelo de mi cuarto, no tiene el precinto y está abollado. Y joder. Tengo mierda de esa por toda la jodida memoria.

De hecho tengo el paquete en el que llegó, y el paquete en el cual me voy a marchar ahora mismo al puto olvido. Sí, es mi cama. No, espera. NO es mi cama. NO es mi madre. NO es mi abuela. SI sigo borracho.

Ohmierdamierdamierdamierdamierda. Questosolopasaenlaspelículas. Y una mierda. Mis llaves, mi cartera, mi teléfono, mis huevos Kinder. Salgo a la calle, estoy en MITAD DEL PUTO MONTE. Veo mi coche empotrado contra una farola. Me río. Veo que dejé un cubata en el sujeta-bebidas. Me río. El coche arranca con un ruido atroz que molesta a todo cristo en 10 kilómetros a la redonda. Me descojono. Alguien me ha robado el mechero del coche. No me río.

Por suerte el plugin chico previsor 2.0 tiene, lo suelo dejar abierto a fin de poder encontrarme cosas escondidas para que cuando pierda totalmente la olla al menos tenga algo que fumar y algo con lo que encenderlo. Antes de abrir la guantera miro por el retrovisor a ver si alguien ha salido de la casa. No hay retrovisor. Me río. ¿La guantera se llama así por algo remotamente relacionado con guantes? ¿y el salpicadero? ¿qué clase de Dios permite esos

Espera. La guantera. Qué cojones está pasando.

Paro el coche (es un decir) en lo que podría ser un arcén si alguien lo hubiera pintado pero que es una cuneta. Guantera vacía a excepción de lo que parece un DNI. Lo saco de ahí y lo sujeto muy cerca de mis ojos. Sigue pareciendo un DNI. No lo es. Los DNIs suelen tener una foto y suelen tener cosas escritas. Cosas como cómo te llamas y dónde vives y quiénes son tus padres y dónde naciste. No es el caso. Ni foto ni quién ni dónde. Reconozco la erosión y el rastro de anfetamina pegada en el plástico de uno de sus bordes. Sí. Es el mío.

Arranco y me largo de allí. Me pregunto qué estarán comiendo en aquella casa.

(Esto es un Live Post, publicado tal y como se forjó, sin ediciones posteriores, escrito por Triamés de Café Decapitado y un servidor.)

_Cycle

Matarte es lo más cercano que debe sentir una madre que mata a su hijo enfermo de cáncer.

Notas como mejora un poco tu conciencia, por así decirlo.

Pero sigue siendo tu hijo.

Matarte es como predicar con calor a los sedientos.

Como robarle a un pobre, pero a la vez como violar a una puta. 

Matarte es matarme, al menos por un tiempo, pero en parte para siempre. 

Matarte es darle al botón de reset de esta parte de mi vida, y es una putada de las grandes. 

También es como matar al que lo pide. 

No deja de ser un delito, pero pensándolo bien, se huele la justicia también. 

Menuda putada es matarte.

Y menudo alivio.

Entradas antiguas »